lunes, 1 de septiembre de 2014

Hay veces en las que la vida te pone en una encrucijada. Tienes que tomar una decisión: andar un camino, o escoger el otro. La decisión no es fácil, y la vida será distinta según el rumbo que tomes. 

jueves, 26 de junio de 2014

Hay que disfrutar de la vida, incluso cuando ésta hace todo lo posible por no dejarnos.

miércoles, 18 de junio de 2014

Nueva etapa. Nuevos Caminos. Nuevas esperanzas. Reinventarse a sí mismo o morir.

jueves, 12 de junio de 2014

Porque la vida no te lo va a poner fácil. Debemos sortear los obstáculos del camino, pues por muy planificado que tengamos nuestro viaje, siempre saldrán problemas. Aprender a solucionarlos nos hará más fuerte.

jueves, 29 de mayo de 2014

sábado, 24 de mayo de 2014

¿Sabes esa sensación de estar casi tocando un sueño con tus manos pero que antes de llegar a agarrarlo, por circunstancias de la vida, no puedas llegar hasta él? Pues eso.

lunes, 19 de mayo de 2014

Tesoros

Dicen que una amigo es un Tesoro. Pues yo soy especialista en perder tesoros y no saber recuperarlos. ¿Por qué siempre los pierdo? No lo sé, debe haber algún defecto en mí que hace que pierda tesoros fácilmente.
Pero la verdad es que se echan de menos a esos tesoros.
Atesoraré a los que me quedan.

jueves, 15 de mayo de 2014

Cuando eliges tu camino, es difícil pensar en otro alternativo, ¿verdad? Hay otra opción, pero no me llena tanto. Seguiré caminando por la ruta elegida, me gusta más.

lunes, 5 de mayo de 2014

Pues parece que el camino, ya va tomando un destino. Destino lejano, pero con mucha ayuda y apoyo. Gracias.

miércoles, 30 de abril de 2014

Planes de vida que no van como yo pensaba. No saber que camino escoger. No saber que hacer. Inexperiencia, pero ganas de vivir. Ser una persona autónoma. Sentirme orgullosa de mí. Malos Tiempos nos toca vivir....

martes, 8 de abril de 2014

"Una idea. Resistente. Altamente contagiosa. Una vez que una idea se ha apoderado del cerebro es casi imposible erradicarla. Una idea completamente formada y entendida, que se aferra..."

Origen.


Cuando una idea se apodera de tu mente, no puedes ignorarla. He tenido una idea y ésta no para de rondarme. No sé que hacer, pero me lo planteo muy seriamente.

lunes, 7 de abril de 2014

lunes, 24 de marzo de 2014

Sonrisas

Que nunca se nos olvide sonreír.

Sonreír es importante. Es la luz que ilumina nuestros días nublados.

Sonreír es más bonito que la más bonita de nuestras palabras.

Sonreír hace que veamos las cosas de un color más vibrante.

Solo se necesita empezar con una sonrisa y no podrá pararse en todo el día.

Y siempre habrá alguien necesitado de esa sonrisa.

Nunca se nos debe olvidar sonreírle a la vida.

La vida está hecha de sonrisas.

:)

martes, 4 de marzo de 2014

Cumple Cumpleaños

El pasado día 24 fue mi cumpleaños. Ya tengo 25 años, pero la verdad es que no me siento como una persona que tiene 25, ni tengo apariencia de adulta. Pero bueno, no soy de las que cogen traumas por cumplir años, es más, a mi me encanta cumplir años, y los cumpleaños de los demás. Pienso que es un día en el que todo el mundo que te rodea, toda tu gente importante y, por supuestísimo, tú mismo, tienen que ser felices. Un día feliz. Puede ser lluvioso, soleado, frío, tranquilo, ocupado, pero siempre feliz. Y la verdad es que yo fui muy feliz, y no dejé de sonreír ni un minuto.
Pensé que no iba a celebrarlo, pero me vi ese fin de semana con 3 tipos de celebración diferente y, además, lleve un bizcocho a clase de inglés el propio día 24. Bueno, tampoco hice fiestas salvajes: 
  • el viernes 21 fuimos a comer en parejas con AB, que cumple años el 22, y como ahora mismo es bastante importante para mí, decidimos ir juntas, con nuestros novios, al Tommy Mells y después un ratito a la bolera. No fue gran cosa, pero me lo pasé genial.
  • El sábado lo celebré con JC, D, y la novia de JC, S, almorzando en casa de Edo. Basta decir con bebí grandes cantidades de vino, así que sobra especificar que me lo pase bien.
  • El domingo, mis padres decidieron hacer una barbacoa familiar para celebrar mi cumple y el de mi hermano mayor (que cumple un día después que yo). La verdad es que nunca hemos sido de celebrar éstas cosas, pero creo que ahora que somos mayores y ellos están viendo que vamos a quedarnos poco tiempo más por aquí, quieren aprovecharnos un poco más.

Y como ya dije, el bizcocho de inglés. Llegué al martes saturada y llena de comida. Pero ahí no acaba la cosa... porque el día 28 es mi aniversario con Edo... y este pasado fin de semana hemos engullido como gansos. Primero porque el propio viernes me preparó para cenar merluza al horno y un postre que, prácticamente, inventó sobre la marcha. El sábado fuimos a comer a Sakura, un restaurante japonés, y aparte de la ración de sushi de rigor, probamos el Sukiyaki, que aunque es carillo, es uno de esos platos típicamente japoneses que suele salir en mangas y animes; además para merendar nos pusimos como el kiko comiendo una caja de 6 del Dunkin Donuts entre los 2... y después cenamos ¡PIZZA!. Y el domingo... Ay, el domingo... Edo volvió a cocinar, superándose a sí mismo. Preparó solomillos de pavo en hojaldre con queso y jamón de york, y de postre un falso tiramisú con fresas. Si es que.. no me lo merezco. En fin, que estoy de comida hasta arriba y que espero no volver a comer tan copiosamente en un tiempo.

Bueno, no tiene mucho que ver con lo que suelo escribir, pero es algo que me gusta compartir. 

sábado, 1 de marzo de 2014

Pasado Pisado.

Hace alrededor de un año, me encontré a unas antiguas amigas en un curso de libre configuración de la Universidad. Ellas empezaron a hablar sobre la época del instituto, que la echaban de menos, qué ojalá volver. En un momento dado, se quedaron calladas y me miraron, esperando oír un "Sí, ojalá volver". Pero no, esa no fue mi respuesta. "NI LOCA". ¿Volver allí? ¿A una época de inmadurez, baja autoestima y prohibiciones? NO. No todo el tiempo fue malo. Hay muchas cosas que echo se menos, por ejemplo,  a algunas amigas de entonces. Pero ahora estoy feliz, contenta conmigo misma y tengo una libertad con la que nunca había soñado.
Me gusta mirar al pasado, porque veo todo lo que he evolucionado, pero no me gusta vivir anclada a él. Tampoco soy exclava del futuro, ya que es algo que todavia no ha llegado. Yo vivo en el presente. Ese buen presente que ha sido trabajado en el pasado. Por eso ahora, en el presente, trabajo para tener un buen futuro.

viernes, 28 de febrero de 2014

La vida nos lleva por caminos inesperados. Puede ser el destino o pueden ser las malas decisiones. Pero la verdad, no me arrepiento de mis malas decisiones, me gusta dónde me está llevando la vida.

domingo, 16 de febrero de 2014

Primera semana de Pasantía.

He tenido la mayor de las suertes del Mundo: no me ha podido tocar una jefa más buena. Es de esas personas a las que le encantan lo que hace, cosa que se transmite al solo hablar con ella. Esta primera semana ha sido dura, ya que al salir de la Universidad, no sabemos absolutamente nada. O por lo menos, yo salí de Derecho sin saber hacer nada. Que sí, que es verdad que estudiamos para saber, pero NO APRENDEMOS UNA PROFESIÓN, sino que memorizamos una serie de conocimientos y cuando acabamos, ala, a la aventura. Por ello, cuando terminé, yo me sentí aterrada porque no tenia ni idea de hacer nada. Es por eso, que en el mundo de la abogacía, muchos novatos hacemos esta pasantía, para adquirir conocimientos y experiencias. En mi opinión, salir de la carrera y montar un despacho porque sí, es una  auténtica locura. Además, que tienes la vida de las personas en tus manos y hay que andarse con ojo.
En fin, llevo apenas una semanita, con una jefa estupenda, que me ha dado libertad y flexibilidad de horarios. Que sabe que tengo aprender y me hace 1000 preguntas, antes de mandarme ninguna tarea complicada. En esta semana, el tiempo se me ha pasado volando, no me puedo quejar. Pero aún así, no puedo evitar pensar que soy algo torpe, y me da algo de vergüenza cuando me cuesta algo de esfuerzo hacer alguna cosilla. Aunque la jefa siempre me sonría y me diga que si ella me ha dicho algo, que no pasa nada y que siga con lo mío.
Éstos comienzos son los mejores; los que prometen; los que empiezas con ilusión y esfuerzo y con ganas de superarte.
Ahora toca seguir esforzándome, darlo todo y hacer ver que estás dispuesta a trabajar duro para conseguir todo lo que quieras. Hay que perseguir tus sueños, aunque no siempre sepas cuáles son. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Pues ha sido un golpe de buena suerte

Pues sí, esta vez ha sido buena suerte. Ésta vez un profesional se presta a enseñar a un novato. Alguien que tiene su propio trabajo y sus propias obligaciones y responsabilidades es capaz de darle una oportunidad a los que no sabemos nada. Hay que reconocer el valor de estas personas, que son capaces de prestarse. 
Nunca pensé en acabar con este trabajo, pero he de reconocer que cuanto más indago, más me gusta. Eso sí, no descarto trabajar en empresa e incluso prepararme oposiciones. Pero en este momento, me voy a preparar para aprender montones y montones de cosas sobre la abogacía.

Gracias por una oportunidad para aprender.

lunes, 3 de febrero de 2014

Golpes de suerte

A veces tenemos golpes de suerte. Buena o mala. A veces vienen juntas. A veces no hay ninguna suerte. Otras veces creemos que es buena, y al final no es nada.Y otras, parece que es mala, pero en realidad es buena suerte camuflada.

Yo espero que esta vez sea un golpe de buena suerte.

martes, 21 de enero de 2014

Llamada

El jueves pasado me fui a la ducha y dejé de mi móvil por ahí, sin hacerle mucho caso, pues casi nunca estoy solicitada. Al volver, me encontré con un varios whatsapp y una llamada perdida de un número que yo no tenía. Intenté devolverle la llamada pero no me lo cogió, así que desistí y pensé que si era importante, ya volverían a llamar. Y efectivamente, volvieron a llamar. Se trataba de una empresa de asesores y abogados para unas posibles prácticas. Perdón, rectifico, para una entrevista para unas posibles prácticas. Pintaban muy bien: horario de 9-2, tardes libres, etc. La pega era que el sitio está bastante lejos de mi casa: Sevilla Este. Pero bueno, no pensé en ello y me he pasado todo el fin de semana nerviosa y soñando despierta (a pesar del examen de inglés que me puso la academia para mañana y al que no hice nada de caso).
Llegó el día de la entrevista, Lunes. Me despierto nerviosa, y lo único que hago es arreglar mi habitación y arreglarme yo. Salgo a las 11, no vaya a ser que llegue muy tarde. Todo bien, voy en el coche, puede decirse que tranquila, cantando, hasta que llega el momento de la incorporación de la SE-30. A la que le tengo un miedo terrible, ya que no soy buena conductora; la carretera es peligrosísima; los conductores, temerarios; y es la primera vez que voy por esa carretera. Y sola. Y nerviosa. Casi me pierdo buscando la salida a Sevilla Este, cosa que pude arreglar bien. Lo contrario que me paso cuando buscaba la calle en concreto para llegar al local, que casi me tuve que recorrer toda la zona (Sí, lo reconozco, me perdí. Bendito GPS del bendito móvil). Llego al sitio, busco aparcamiento. Intento aparcar en un hueco lo bastante grande para mi coche y que está cerquita. Recuerdo que aparco fatal. Me salgo. Y un poco más lejos, encuentro un descampado que está siendo usado como aparcamiento. Perfecto. Además, al estar algo alejado (no mucho) me sirve para darme un paseo y serenarme, que salgo temblando del coche, entre la asquerosa carretera, el haberme perdido y la entrevista.
Llego al local un rato antes, como 15 minutos. Me reciben inmediatamente y comienza la entrevista. Casi no hablo yo, solo la entrevistadora. Y yo que, en ese momento no sé muy bien que hacer, solo acierto a asentir y a soltar algunas palabritas, balbuceos. La cosa pintaba bien, para que mentir. Me ofrecían ventajas que otros no dan, y la chica parecía simpática. Pero claro, entre lo lejos que vivo, y que parecería retrasada al quedarme en blanco. Debo decir que yo creía que habían visto mi CV en la bolsa donde lo colgué y me habían llamado, pero no, estaban haciendo más entrevistas,e inocente e inexperta de mí (es mi segunda entrevista de trabajo) no había caído en la cuenta.
Se acaba la entrevista, en cosa de 10 o 15 minutos. Muy rápido, pienso. Salgo, y al salir sólo puedo pensar que la chica cree que soy retrasada o algo. No sé. Vuelvo a casa. Me vuelvo a perder de camino a casa, aunque llego sana y salva. Le cuento a mi madre como me ha ido, y a todo mi mundo cercano (que es bastante reducido). Me gusta el sitio, me gusta lo que me ofrecen. Lo malo es el lugar y el horario (que al principio sí sería de 9 a 2, pero que después se ampliaría hasta el total de la jornada: de 9 a 2 y de 5 a 8; aunque como vivo lejos, podría empezar antes e irme a las 7. Pero sigue siendo jodidamente malo para mí), que puede que me coincida con el inglés, y no quiero dejarlo. Pienso que dejarlo no sería muy malo, y sigo ilusionada.
Llega la hora de inglés, y me lo paso genial allí. La hora y media de los Lunes y Miércoles es de las pocas cosas que me ha mantenido alegre estos meses monótonos. Lo único que me ha hecho sonreír y quitarme la depresión en mis días más malos. Ya conozco a la gente, ¡hasta he hecho una amiga! Cuando salgo me doy cuenta de que no quiero dejar inglés. No quiero ir todos los días a Sevilla Este, saliendo a las 8 de mi casa y llegando a la 12 horas después. No quiero hacer gastar a mis padres todo ese dinero en gasolina o transporte público, que vendría a ser lo mismo.Y tampoco quiero que todo lo que se han gastado en inglés por mí caiga en saco roto.
Se supone que deberían de haber llamado hoy para dar el sí. Si me hubieran llamado, hubiera pasado 1 mes de prueba, dónde no me pagarían ni la gasolina. Debería haber estado todo el día de hoy nerviosa mirando el teléfono para haber si me llamaban... Y lo he estado, pero con una diferencia. En el fondo, yo no quería que me llamaran. Obviamente, quiero trabajar, pero no quiero renunciar a algo a lo que llevo dedicándole 4 meses (prácticamente medio curso), que se me da bien y me divierte.Gracias a eso, la desilusión de que no me han llamado no ha sido tan mala, y puedo mirar el lado positivo. Y no tengo que conducir cada mañana 40 minutos en una carretera atestada de conductores suicidas. 


lunes, 13 de enero de 2014

Año nuevo, intento de llevar un blog nuevo.

Ya estamos en 2014, y las previsiones que tenía sobre este año hace, de hecho, un año no se han cumplido para nada. Yo tenía la ilusión de encontrar algún trabajillo, pero todos sabemos la situación en la que nos encontramos. Y eso me ha llevado a un momento bajo de ánimos, la verdad. Porque aunque haga muy poco tiempo que terminé mi carrera (el pasado octubre), no me gusta estar sin hacer nada. Siempre he estado ocupada estudiando, y ahora que eso ha acabado, me siento fuera de lugar. 
Buscar trabajo no sirve absolutamente para nada, pues la gran parte de las empresas buscan "jóvenes con experiencia", cosa que me parece una ironía, pues los jóvenes no tenemos experiencia porque no se nos contrata, y quiénes tienen experiencia no son jóvenes. Me imagino la vida dentro de unos años en dónde sólo trabajaran los que sean mayores de 35, pues serán los únicos con experiencia. La búsqueda de trabajo me agobia, si no eres una persona de 10, no te quieren sin experiencia. Joder, que ni para una mísera pasantía gratuita me quieren. Y la verdad que la típica excusa que me da todo el mundo no me consuela para nada: "Es que está todo el mundo así, que se le va a hacer". Pues mira, no me consuela, porque eso me hace ver que no soy para nada especial comparada con otros. ¿Mal de muchos consuelo de tontos? Y una mierda, eso me hace pensar en toda la gente con la que tengo que competir para un mísero sueldo. 
Es entonces cuando reflexiono sobre qué voy a hacer con mi futuro y una idea ronda mi cabeza. La misma idea que casi todo el mundo (mayores de 45 años) me plantea: OPOSICIONES (así, en mayúsculas y negrita, porque hasta la misma palabra da miedo). Mi padre siempre me ha aconsejado que las haga, y yo nunca me lo he planteado realmente. Llevo la mayor parte de mi vida estudiando y no sé si quiero dedicarle mi vida unos años más, pero actualmente creo que es lo único factible que puedo hacer. Eso sí, con un miedo en el cuerpo que no puedo con él, pues he leído que en las oposiciones que me gustan, los que se presentan por 1ª vez y la sacan forman un solo 1% de los presentados. Mucha gente cree en mí, creen que puedo hacerlo, aunque yo no esté del todo segura. Dedicar unas 7 u 8 horas diarias, 5 (y hasta 6) días a la semana a estudiar, es algo muy sacrificado. 
La recompensa es de todo sabida, y sí, muy buena, pero... ¿y todo lo que voy a perderme? Todo el tiempo que estaré encerrada en una habitación con la sola compañía de unos folios. ¿Me merece la pena?
Aún no he tomado una decisión definitiva al respecto, todavía tengo que buscar preparador, temario y hacer algunas compras para lo que me queda, así que mientras sigo pensándolo, me preparado un té y me relajo.