martes, 4 de marzo de 2014

Cumple Cumpleaños

El pasado día 24 fue mi cumpleaños. Ya tengo 25 años, pero la verdad es que no me siento como una persona que tiene 25, ni tengo apariencia de adulta. Pero bueno, no soy de las que cogen traumas por cumplir años, es más, a mi me encanta cumplir años, y los cumpleaños de los demás. Pienso que es un día en el que todo el mundo que te rodea, toda tu gente importante y, por supuestísimo, tú mismo, tienen que ser felices. Un día feliz. Puede ser lluvioso, soleado, frío, tranquilo, ocupado, pero siempre feliz. Y la verdad es que yo fui muy feliz, y no dejé de sonreír ni un minuto.
Pensé que no iba a celebrarlo, pero me vi ese fin de semana con 3 tipos de celebración diferente y, además, lleve un bizcocho a clase de inglés el propio día 24. Bueno, tampoco hice fiestas salvajes: 
  • el viernes 21 fuimos a comer en parejas con AB, que cumple años el 22, y como ahora mismo es bastante importante para mí, decidimos ir juntas, con nuestros novios, al Tommy Mells y después un ratito a la bolera. No fue gran cosa, pero me lo pasé genial.
  • El sábado lo celebré con JC, D, y la novia de JC, S, almorzando en casa de Edo. Basta decir con bebí grandes cantidades de vino, así que sobra especificar que me lo pase bien.
  • El domingo, mis padres decidieron hacer una barbacoa familiar para celebrar mi cumple y el de mi hermano mayor (que cumple un día después que yo). La verdad es que nunca hemos sido de celebrar éstas cosas, pero creo que ahora que somos mayores y ellos están viendo que vamos a quedarnos poco tiempo más por aquí, quieren aprovecharnos un poco más.

Y como ya dije, el bizcocho de inglés. Llegué al martes saturada y llena de comida. Pero ahí no acaba la cosa... porque el día 28 es mi aniversario con Edo... y este pasado fin de semana hemos engullido como gansos. Primero porque el propio viernes me preparó para cenar merluza al horno y un postre que, prácticamente, inventó sobre la marcha. El sábado fuimos a comer a Sakura, un restaurante japonés, y aparte de la ración de sushi de rigor, probamos el Sukiyaki, que aunque es carillo, es uno de esos platos típicamente japoneses que suele salir en mangas y animes; además para merendar nos pusimos como el kiko comiendo una caja de 6 del Dunkin Donuts entre los 2... y después cenamos ¡PIZZA!. Y el domingo... Ay, el domingo... Edo volvió a cocinar, superándose a sí mismo. Preparó solomillos de pavo en hojaldre con queso y jamón de york, y de postre un falso tiramisú con fresas. Si es que.. no me lo merezco. En fin, que estoy de comida hasta arriba y que espero no volver a comer tan copiosamente en un tiempo.

Bueno, no tiene mucho que ver con lo que suelo escribir, pero es algo que me gusta compartir. 

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